Hace unos dias sali con un amigo, nos llevamos muy bien y se que el deseo es mutuo...
Llegamos a su casa, empezaron muchos besos cada vez con más pasión. Recargada sobre la pared se comenzaba a aferrar a mi trasero y yo al de él, sus manos recorriendo cada parte de mi anatomia, sus manos acariciando mis senos y mis piernas rodeandolo. Su boca recorriéndome, besando mi cuello y yo aferrándome a aquel miembro delicioso entre mis manos.
Yo recargada sobre la mesa y él introduciéndose tan dentro de mi, tan locamente dentro y yo extasiada tratando de ahogar los sonidos de aquel frenesí para no despertar a los demás que viven en esa casa...
