lunes, 21 de mayo de 2007

La tentación, divina tentación

Salir con él, conversar amenamente y creer que éramos los dos en el mundo, sentir sus manos en mi cintura y en mis senos mientras sus labios hacian un delicioso contacto con los mios, su lengua sintiendo la mia...



su boca sobre mi cuello, su boca sobre mi pecho... su mano en mi zona zur masajeando el monte en ritmicos círculos. Mi boca sobre su cuello, mi mano hurgando debajo de su pantalón sintiendo esa excitación que le hacía crecer y endurecerlo...



de nuevo su mano entre mis muslos, mi boca cubriendolo desde la punta hasta la base y llenandolo con mi saliva, subiendo y bajando, mi lengua recorriéndolo hasta hacerlo explotar... su respiración agitada... mi mente nublada impidiendome reaccionar...



después la sangre vuelve a mi cabeza negándome a que algo más sucediera... qué más hubiera querido que todo culminara de otra manera, haberle sentido dentro de mi satisfaciendo esta necesidad de sofocar el calor que sentía por él... rodearlo con mis piernas para que llegara a lo más profundo de mi, no solo de mi cuerpo si no también de mi corazón



Pero no... hay cosas que aún respeto

y su condición, su situación es una de ellas...